
Triunfa en la lucha profesional, pese a no tener una pierna.Anthony Robles nació hace 22 años con una sola pierna y una gran determinación. Con la misma fuerza con la que se resistía a los cuatro años a que sus padres le colocasen la compleja prótesis que le permitía andar, hacía flexiones en el suelo del garaje mientras su padre, levantador de peso, entrenaba. Hoy Anthony, luchador por Arizona, puede hacer incontables flexiones. Dice que, si has nacido sin una pierna, compensas con los brazos y los suyos son extraordinariamente fuertes. Uno de los primeros en comprobarlo fue un primo, luchador, que, siendo niño, lo llevó a un entrenamiento. Anthony se lanzó al tapiz y de inmediato quedó claro que era un superdotado para la lucha, no sólo fuerte; también muy rápido. La lucha permite muchos estilos; el suyo es pelear más bajo que nadie, y le ha valido grandes éxitos en la liga universitaria, la calificación como el tercer mejor luchador en la profesional y la legítima aspiración a jugar unas Olimpiadas.